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miércoles, 21 de junio de 2023

GESTIÓN DEL TIEMPO

 Es un comentario repetido estos días, la necesidad de que gestione bien el tiempo que me va a quedar libre, o no, a partir de este verano. La jubilación tiene eso: todos opinan sobre lo que te conviene.

    Haciendo limpieza en el ordenador y en el departamento me he encontrado con mi nefasta gestión del tiempo durante cada curso. Papeles repetidos, archivos por triplicado. Algunas otras joyas también. Cuando empecé a publicar blogs para mis clases no suponía que tendría abiertos cinco blogs, entre personales y didácticos.

    Y otros que ya no existen, porque eran pruebas literarias o de fotos.

Recuerdo las palabras de Marco el día de año nuevo: 

tres propósitos, 

aprender a cocinar

practicar más deporte

escribir poesía 

Lo demás es resta, no patrimonio.

OUI💜




jueves, 14 de mayo de 2020

EL INTERIOR HOLANDÉS

  Enfrente de mí tengo colgado el cartel de una exposición de Vermeer. El interior holandés, se titula. La recuerdo remotamente, como un viaje a Madrid en primavera para visitar museos y galerías, para verlo todo. Comer y beber. Caminar por las calles conocidas del centro. Verlo todo, beberlo todo. Asimilar la vida a grandes tragos.
  Ahora habito el interior holandés. La imagen de la dama que se inclina con un jarro o cualquier otro objeto doméstico, entorna la ventana, se recoge la falda. Nunca mira al observador- espectador.
  Está en su interior. Aguarda.
  
  Nos encontramos en la fase 0 del confinamiento. Pleno interior holandés. También recuerdo el viaje que hicimos a Ámsterdam. Apenas vimos Vermeer, Van Gogh, Rembrandt. No vimos nada, excepto barcazas por los canales y muchos bares y restaurantes.
  Prometo Habitar Plenamente Mi Interior Holandés.
  Mi Interior Alemán.
  Mi Interior Francés.
  Mi Interior Italiano.
  Habitar el interior y el exterior que nos ofrezca el mundo.



martes, 25 de noviembre de 2014

VENTANAS CEGADAS







Durante muchos años he estado ciega ante las casas de mis vecinos. No sabía apenas de sus vidas hasta que empecé a sacar fotos de sus casas, sus corrales, sus patios. Las ventanas de las casas deshabitadas en poco se diferencian de aquellas que ocultan la vida y costumbres de sus habitantes. Apenas la pintura de las fachadas de adobe, las cortinas floreadas, los tiestos en las rejas anuncian la cercanía de la gente.
En invierno la aldea se queda casi vacía. Huele a leña de olivo y a frío. El silencio carece de intención, está completamente limpio.